terça-feira, 13 de julho de 2010

JORNADAS MUNDIAIS DA JUVENTUDE: LOGO




Significado do Logotipo


Já no dia 30 de Julho de 2009, foi divulgado o logo que representará a próxima Jornada Mundial da Juventude (JMJ2011), programada para Madrid, de 16 a 21 de Agosto de 2011.

Seu autor José Gil-Nogués, desenhista gráfico espanhol, explicou que o fundo do desenho simboliza “jovens de todo o mundo que se unem para celebrar sua fé junto ao Papa, ao pé da Cruz, e formam a coroa de Nossa Senhora de Almudena, patrona de Madrid”.
Na coroa, continua dizendo o criador, destaca o “m” de Maria, também inicial de Madrid, lugar do encontro.

A Cruz, sinal do cristão, preside o encontro do Papa com os jovens, que fazem visível com seu testemunho o tema da JMJ: “Arraigados e edificados em Cristo, firmes na fé”.

A mensagem do logo, acrescenta, “é uma catequese, uma oportunidade de evangelização: o caminho rápido e seguro para chegar a Cristo é a Virgem Maria, Mãe de Deus e dos homens. Os jovens têm, na fé de Maria, o exemplo e o modelo para chegar a Cristo e cumprir a finalidade prioritária da JMJ: dar a conhecer ao mundo sua mensagem”.

Sobre a forma, o desenhista esclareceu que “o símbolo possui um traço espontâneo e firme, como a juventude do século XXI. É próximo, afável, aberto. Alegre, descontraído e positivo”.

“O uso de uma paleta de cores quentes (vermelho, laranja e amarelo) transmite um calor inconfundível, sinal de identidade de uma cidade como Madrid, de um país como Espanha. Estas cores são reflexo também do ‘calor divino’, do Amor trinitário”, declara.

O logo foi escolhido através de um concurso restrito a desenhistas gráficos profissionais.

José Gil-Nogués (Valência, 1971), jornalista e desenhista, recebeu numerosos prémios e seu trabalho foi publicado e exposto nos cinco continentes.


Fonte: www.zenit.org


TELEFONES DE EMERGÊNCIA





Não consegues viver esta situação que tanto te aflige?

Então liga para Mt 14, 22-33



ASSIM TE FALA O SENHOR



... Jesus subiu ao monte, a fim de orar a sós.

Qd Jesus se dirigiu aos discípulos caminhando sobre as águas, eles pensavam estar a ver um fantasma e começaram a gritar. “ Mas Jesus disse logo: tende confiança, sou eu, não tenhais medo”. Pedro disse-lhe: “Senhor, se és tu, manda que eu vá ao teu encontro sobre as águas. E Jesus respondeu: “VEM”. E Pedro foi ao encontro de Jesus. “Mas, sentindo o vento, ficou com medo e, começando a afundar-se, gritou: Senhor, salva-me! Jesus estendeu a mão prontamente e o segurou, repreendendo-o: Homem fraco na fé, por que duvidaste? ” Mt 14,22-33.


(Esta Palavra é para mim e para ti, HOJE.Quantas vezes sou impelida para ir àquele lugar, fazer esta acção e/ou aceitar esta situação de aflição e não o faço por preguiça e medo de sofrer? Quantas vezes, tal como Pedro, a minha primeira reacção é ir, fazer, aceitar, mas depois de alguns segundos, recuo, penso nas minhas próprias forças e vacilo, duvido e vou ao fundo!

Senhor, se for da vossa vontade, leva-me para o deserto e aí, fala-me de Confiança e de Amor.



segunda-feira, 12 de julho de 2010

Encerramento do Ano Sacerdotal 3



La pérdida de la confesión - 3

Donde el sacerdote ya no es confesor,

se convierte en un trabajador social religioso.



Autor: Card. Joachim Meisner, arzobispo de Colonia | Fuente: www.temas.cl

(continuação)


11. El paso de la conversión a la misión puede mostrarse, en primer lugar, en el hecho de que yo paso de un lado al otro de la rejilla del confesionario, de la parte del penitente a la parte del confesor. La pérdida del sacramento de la Reconciliación es la raíz de muchos males en la vida de la Iglesia y en la vida del sacerdote. Y la así llamada crisis del sacramento de la Penitencia no se debe sólo a que la gente no vaya más a confesarse sino a que nosotros, sacerdotes, ya no estamos presentes en el confesionario. Un confesionario en que el está presente un sacerdote, en una iglesia vacía, es el símbolo más conmovedor de la paciencia de Dios que espera. Así es Dios. Él nos espera toda la vida.


12. Aquí el sacerdote está llamado a poner de su parte todos los trabajos exteriores de planificación de la pastoral de grupo para sumergirse en las necesidades personales de cada uno. Y aquí debe, sobre todo, escuchar más que hablar. Una herida purulenta en el cuerpo sólo puede sanar si puede sangrar hasta el final. Para el confesor es importante, primero que nada, no hablar sino escuchar. ¡Cuántos impulsos interiores experimenta y recibe el sacerdote, precisamente en la administración del sacramento de la confesión, que le sirven para su seguimiento de Cristo!


13. Si nos falta en gran parte este ámbito esencial del servicio sacerdotal, entonces caemos fácilmente en una mentalidad funcionalista o en el nivel de una mera técnica pastoral. Nuestro estar a ambos lados de la rejilla del confesionario nos lleva, a través de nuestro testimonio, a permitir que Cristo se haga perceptible para el pueblo. Para decirlo claramente, con un ejemplo negativo: quien entra en contacto con el material radioactivo, también él se vuelve radioactivo. Si luego se pone en contacto con otro, entonces también -éste quedará igualmente infectado por la radioactividad. Pero ahora volvamos al ejemplo positivo: aquellos que entran en contacto con Cristo, se vuelven “Cristo-activos”. Y si, entonces, el sacerdote, siendo “Cristo-activo”, se pone en contacto con otras personas, éstas ciertamente serán “infectadas” por su “Cristo-actividad”. Ésta es la misión, así como fue concebida y estuvo presente desde el comienzo del cristianismo. La gente se reunía en torno a la persona de Jesús para tocarlo, aunque sólo fuera el borde de su manto. Y quedaban sanados incluso cuando esto ocurría mientras Él estaba de espaldas: “porque salía de él una fuerza que sanaba a todos” (Lc. 6,19).


14. Con nosotros, en cambio, con frecuencia las personas huyen, ya no buscan nuestra cercanía para entrar en contacto con nosotros. Por el contrario, como dije, se nos escapan. Para evitar que esto suceda, debemos plantearnos la pregunta: ¿con quién entran en contacto cuando se ponen en contacto conmigo? ¿Con Jesucristo, en su infinito amor por la humanidad, o bien con alguna privada opinión teológica o alguna queja sobre la situación de la Iglesia y del mundo? A través de nosotros, ¿entran en contacto con Jesucristo? Si este es el caso, entonces las personas tendrán vida. Hablarán entre ellas de tal sacerdote. Se expresarán sobre él con términos similares: “Con él sí se puede hablar. Me entiende. Realmente puede ayudar”. Estoy profundamente convencido de que la gente tiene una profunda nostalgia de tales sacerdotes, en los cuales pueden encontrar auténticamente a Cristo, que los hace libres de todos los lazos y los vincula a su Persona.


15. Con la confesión se vuelve dentro del mismo movimiento del amor de Dios y del amor fraterno, en la unión con Dios y con la Iglesia, del cual nos había excluido el pecado. Si Dios nos ha enseñado a amar de un modo nuevo, podemos y debemos amar a todos los hombres. Si no fuese así, sería un signo de que no nos hemos confesado bien y que, por lo tanto, deberíamos confesarnos de nuevo.


Probablemente, el más grande sacerdote confesor de nuestra Iglesia es el Santo Cura de Ars. Gracias a él tenemos el Año Sacerdotal y, por lo tanto, nuestro actual encuentro como sacerdotes y obispos con el Santo Padre aquí en Roma. Con este santo párroco he reflexionado sobre el misterio de la santa confesión ya que su ministerio cotidiano de la reconciliación, en el confesionario de Ars, ha hecho que se convirtiera en un gran misionero para el mundo. Se ha dicho que, como sacerdote confesor, ha vencido espiritualmente a la Revolución francesa.


¡Amamos a todos, perdonamos a todos! ¡Hay que prestar atención, sin embargo, a no olvidar a una persona! Existe un ser, de hecho, que nos desilusiona y nos pesa, un ser con el que estamos constantemente insatisfechos. Y somos nosotros mismos. Con frecuencia tenemos bastante de nosotros. Estamos hartos de nuestra mediocridad y cansados de nuestra misma monotonía. Vivimos en un estado de ánimo frío e incluso con una increíble indiferencia hacia este prójimo más próximo que Dios nos ha confiado para que le hagamos tocar el perdón divino. Y este prójimo más próximo somos nosotros mismos. Está dicho, de hecho, que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (cfr. Lv. 19,18). Por lo tanto, debemos amarnos también a nosotros mismos así como tratamos de amar a nuestro prójimo. Entonces debemos pedir a Dios que nos enseñe que debemos perdonarnos: la rabia de nuestro orgullo, las desilusiones de nuestra ambición. Pidamos que la bondad, la ternura, la paciencia y la confianza indecible con la que Él nos perdona, nos conquiste hasta el punto de que nos liberemos del cansancio de nosotros mismos, que nos acompaña por todas partes, y con frecuencia incluso nos causa vergüenza. No somos capaces de reconocer el amor de Dios por nosotros sin modificar también la opinión que tenemos de nosotros mismos, sin reconocer a Dios mismo el derecho de amarnos. El perdón de Dios nos reconcilia con Él, con nosotros, con nuestros hermanos y hermanas, y con todo el mundo. Nos hace auténticos misioneros.


¿Lo creéis, queridos hermanos? ¡Probadlo, hoy mismo!


Catholic.net

(conclusão)



domingo, 11 de julho de 2010

HOJE É O DIA DO SENHOR!




Meu Próximo


Todos nós desejamos com segurança a Vida eterna.

Mas qual é o CAMINHO para conquistá-la.

As leituras bíblicas respondem: no amor a Deus e aos outros.


Na 1a leitura, MOISÉS convida o Povo a aderir aos MANDAMENTOS:

"Ouve a voz do Senhor, teu Deus, e observa todos os seus Mandamentos".

E acrescenta: "Esta lei não está acima de tuas forças... pelo contrário,

ela está bem perto de ti, está em tua boca e em teu CORAÇÃO" (Dt 30,10-14)


Os Mandamentos de Deus não são uma coleção de prescrições impostas,

que tolhem a nossa liberdade e prejudicam a nossa realização pessoal.

Pelo contrário, correspondem aos anseios profundos da pessoa humana,

são o caminho seguro, que nos conduz à Felicidade eterna desejada.

E Deus inscreveu esses preceitos em nosso próprio coração.


A 2ª Leitura mostra Cristo como o centro de toda a criação. (Cl 1,15-20)

É um hino cristológico, em que Paulo apresenta Cristo

como "imagem do Deus invisível" e o "primogênito de toda a criatura".


No Evangelho, CRISTO aponta o caminho da vida eterna,

respondendo a duas perguntas de um Mestre da Lei: (Lc 10,25-37)


1. "Que devo fazer para alcançar a vida eterna"?

- Jesus o questiona: "O que diz a Lei?"

- Ele resume os 613 preceitos em dois:

o Amor a Deus e o Amor ao Próximo... (Dt 6,5; Lev 19,18)

- Jesus concorda: "Respondeste bem... FAZE isto e viverás".

- E ele insiste com a segunda pergunta:


2. "E quem é o meu próximo?"

Na época de Jesus, "próximo" era o membro do Povo de Deus;

excluíam os inimigos, os pecadores e os não praticantes...

Jesus responde não com uma definição, mas com um exemplo prático...

com a maravilhosa Parábola do BOM SAMARITANO...


- Um homem é assaltado por ladrões...

que o deixam jogado meio morto à margem da estrada.

- Ali passa um SACERDOTE, que sabe tudo sobre a Lei:

vê o homem jogado, mas vai adiante.

- Passa também um LEVITA, que trabalha diariamente no templo,

mas não sabe nada de Deus: não tem misericórdia para aquele homem.

Vê o homem e vai em frente...

- Passa também um "SAMARITANO" que não sabia tão bem a Lei de Moisés.

Esse "pagão" sente "compaixão" (sentimento próprio de Deus).

Supera a hostilidade entre judeus e samaritanos,

esquece seus negócios, seus compromissos, seu cansaço, o medo...

"Aproxima-se dele, derrama óleo e vinho nas feridas.

Depois o coloca em seu animal e completa os cuidados na pensão".

- E Jesus concluiu: "Vai e faze tu o mesmo".


A Parábola nos diz que...


- A "Vida eterna" é encontrada no Amor a Deus,

concretizado no Amor ao Próximo.

Para ter a vida devemos fazer de quem está perto de nós o nosso próximo.

PRÓXIMO é todo irmão, que necessita de nossa ajuda e de nosso amor.

- Mais importante do que saber quem é o "próximo",

é tornar-se próximo de quem precisa...

PRÓXIMO é quem age com misericórdia e compaixão...

Cristo foi o verdadeiro Bom Samaritano, que antes de ensinar a Parábola

a fez realidade em sua vida acolhendo a todos.

E ele nos convida: "Vai e faze tu o mesmo..."

Esse gesto é um aspecto fundamental da missão da Igreja.


* A Parábola propõe Três PASSOS para realizar o amor misericordioso:

Ver, Ter compaixão e Agir...


+ Quem é o nosso Próximo, HOJE?

Só os amigos, os familiares? Os que nos ajudam? Gente do nosso grupo?


* Ainda hoje, há pessoas à beira das estradas,

assaltadas pela violência ou opressão... precisando de nossa ajuda...


- Qual é a nossa atitude para com elas?


* A do Sacerdote e do Levita, que olharam o 'coitado' e passaram à frente,

porque não tinham tempo, deviam cuidar dos seus trabalhos?


* Ou a figura simpática do Bom Samaritano,

que mesmo estando de viagem, soube parar... e oferecer a esse coitado

aquilo que estava ao seu alcance, para suavizar a sua situação?


- E nós, que aqui estamos reunidos nessa celebração

para fortalecer a nossa fé e o nosso amor,

sabemos quem é o nosso próximo?


- Reconhecemos de fato a presença de Cristo nas pessoas

que encontramos ao longo dos caminhos do mundo?

Ou preferimos não perder tempo e seguir o nosso caminho,

deixando o nosso próximo na sarjeta do abandono?


Enquanto Cristo aguarda uma resposta,

professemos publicamente a nossa fé no Cristo

que ainda hoje muitas vezes encontramos

abandonado e espoliado, ao longo de nosso caminho...


Pe. Antônio Geraldo Dalla Costa - 11.07.2010



sábado, 10 de julho de 2010

Encerramento do Ano Sacerdotal 2



La pérdida de la confesión - 2

Donde el sacerdote ya no es confesor,

se convierte en un trabajador social religioso.



Autor: Card. Joachim Meisner, arzobispo de Colonia | Fuente: www.temas.cl

(continuação)


7. El fin de la confesión no es que nosotros, olvidando los pecados, no pensemos más en Dios. La confesión nos permite el acceso a una vida donde no se puede pensar en nada más que en Dios. Dios nos dice en el interior: “La única razón por la que has pecado es porque no puedes creer que yo te amo lo suficiente, que estás realmente en mi corazón, que encuentras en mí la ternura de la que tienes necesidad, que me alegro por el mínimo gesto que me ofreces, como testimonio de tu consentimiento, para perdonarte todo aquello que me traes en la confesión”. Sabiendo de tal perdón, de tal amor, entonces seremos inundados de alegría y de gratitud. De este modo, perderemos progresivamente el deseo del pecado, y el sacramento de la Reconciliación se convertirá en una cita fija de la alegría en nuestra vida. Confesarse significa dejarse elevar por el Señor a su nivel divino.


8. El hijo pródigo abandona la casa paterna porque se ha vuelto incrédulo. Ya no tiene confianza en el amor del Padre, que lo satisface, y exige su parte de herencia para resolver por sí sólo todo lo que a él concierne. Cuando se decide a volver y pedir perdón, su corazón está aún muerto. Cree que ya no será amado, que ya no será considerado hijo. Vuelve sólo para no morir de hambre. ¡Esto es lo que llamamos contrición imperfecta! Pero hacía tiempo que el padre lo esperaba. Hacía tiempo que no tenía pensamiento que le diera más alegría que el de creer que el hijo podría volver un día a casa. Tan pronto lo ve, corre al encuentro, lo abraza, no le da tiempo ni siquiera para terminar su confesión, y llama a los sirvientes para hacerlo vestir, alimentar y curar. Dado que se le muestra un amor tan grande, el hijo, en ese momento, comienza también a sentirlo nuevamente, dejándose colmar. Un arrepentimiento inesperado le sobreviene. Esta es la contrición perfecta. Sólo cuando el padre lo abraza, él mide toda su ingratitud, su insolencia y su injusticia. Sólo entonces retorna verdaderamente, se vuelve a convertir en hijo, abierto y confidente con el padre, reencuentra la vida: “Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado” (Lc. 15,32), dice el padre, al respecto, al hijo que había permanecido en la casa.


9. El hijo mayor, “el justo”, ha vivido un cambio similar - así, al menos, quisiéramos esperar que continúe la parábola. El caso de este hijo es, sin embargo, mucho más difícil. ¡No se puede decir que Dios ama a los pecadores más que a los justos!

Tiene paciencia con todos. El Padre tiene paciencia también con el hijo que se ha quedado en la casa. Le ruega y le habla con bondad: “Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo” (Lc. 15,31). El perdón de la insensibilidad del hijo mayor no es expresado aquí pero está implícito. ¡Qué grande debe ser la vergüenza del hijo mayor frente a tal clemencia! Había previsto todo pero no ciertamente esta humilde ternura del padre. De repente, se encuentra desarmado, confundido, copartícipe de la alegría común. Y se pregunta cómo pudo pensar en quedarse a un lado, cómo pudo, aunque por un solo instante, preferir ser infeliz solo mientras todos los otros se amaban y se perdonaban mutuamente. Afortunadamente, el padre está allí y lo trata a tiempo. Afortunadamente, ¡el padre no es como él! Afortunadamente, el padre es mucho mejor que todos los otros juntos. Sólo Dios puede perdonar los pecados. Sólo Él puede realizar este gesto de gracia, de alegría y de abundancia de amor. Por eso, el sacramento de la Penitencia es la fuente de permanente renovación y de revitalización de nuestra existencia sacerdotal.


10. Por eso, para mí, la madurez espiritual de un candidato al sacerdocio, para recibir la ordenación sacerdotal, se hace evidente en el hecho de que reciba regularmente -al menos, en la frecuencia de una vez al mes- el sacramento de la Reconciliación. De hecho, es en el sacramento de la Penitencia donde encuentro al Padre misericordioso con los dones más preciosos que ha de dar, y esto es el donarse (Vergabung), el perdón y la gracia.

(continua)



sexta-feira, 9 de julho de 2010

Caminho Neocatecumenal



AINDA A VISITA DOS NOSSOS CATEQUISTAS


Tivemos mais um Encontro com os nossos Catequistas, neste último dia de estada na Ilha Terceira, cujo tema central foi a Preparação dos Jovens do Caminho Neocatecumenal para as próximas Jornadas Mundiais da Juventude, a realizar em Agosto de 2010 em Madrid, Espanha.

Esta viagem não é mais um passeio de turismo. É sim uma peregrinação, por isso, a sua preparação começa agora.


É o Espírito Santo quem nos impele e nos conduz neste caminhar.

Não temos nesta terra, cidade permanente, por isso somos peregrinos e queremos ir testemunhar a nossa fé, juntos com o nosso Papa até Madrid, unidos no mesmo Espírito, celebrando o mesmo Amor em Jesus Cristo Ressuscitado.


Rezem por nós, para que o Senhor nos dê mais Fé e humildade porque é dos pequeninos o Reino dos Céus “... dispersou os soberbos. Derrubou os poderosos de seus tronos e exaltou os humildes.”




Encerramento do Ano Sacerdotal 1

La pérdida de la confesión - 1

Donde el sacerdote ya no es confesor,

se convierte en un trabajador social religioso.



Autor: Card. Joachim Meisner, arzobispo de Colonia | Fuente: www.temas.cl

(continuação)

3. Por eso no es suficiente que en nuestro trabajo pastoral queramos aportar correcciones sólo a las estructuras de nuestra Iglesia para poder mostrarla más atractiva. ¡No basta! Tenemos necesidad de un cambio del corazón, de mi corazón. Sólo un Pablo convertido pudo cambiar el mundo, no un ingeniero de estructuras eclesiásticas. El sacerdote, a través de su ser en el estilo de vida de Jesús, está de tal modo habitado por Él que el mismo Jesús, en el sacerdote, se hace perceptible para los otros. Dios habita en todos lados. El mundo es como una gran iglesia de Dios, pero el corazón del sacerdote es como un tabernáculo en la iglesia. Allí, Dios habita de un modo misterioso y particular.


4. El mayor obstáculo para permitir que Cristo sea percibido por los otros a través nuestro es el pecado. Este impide la presencia del Señor en nuestra existencia y, por eso, para nosotros no hay nada más necesario que la conversión, también en orden a la misión. Se trata, por decirlo sintéticamente, del sacramento de la Penitencia. Un sacerdote que no se encuentra, con frecuencia, tanto de un lado como del otro de la rejilla del confesionario, sufre daños permanentes en su alma y en su misión. Cuando el sacerdote se aleja del confesionario, entra en una grave crisis de identidad. El sacramento de la Penitencia es el lugar privilegiado para la profundización de la identidad del sacerdote, el cual está llamado a hacer que él mismo y los creyentes se acerquen a la plenitud de Cristo.



5. Ahora debemos preguntarnos: ¿no hemos experimentado todavía la alegría de reconocer un error, admitirlo y pedir perdón a quien hemos ofendido? “Me levantaré e iré a la casa de mi padre y le diré: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti” (Lc 15,18). ¿No conocemos la alegría de ver, entonces, cómo el Otro abre los brazos como el padre del hijo pródigo: “su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó” (Lc 15,20)? ¿No podemos imaginar, entonces, la alegría del padre, que nos ha vuelto a encontrar: “Y comenzó la fiesta” (Lc 15,24)? Si sabemos que esta fiesta es celebrada en el Cielo cada vez que nos convertimos, ¿por qué, entonces, no nos convertimos más frecuentemente? ¿Por qué - y aquí hablo de un modo muy humano - somos tan mezquinos con Dios y con los santos del Cielo al punto de dejarlos tan raramente celebrar una fiesta por el hecho de que nos hemos dejado abrazar por el corazón del Señor, del Padre?


6. A menudo no amamos este perdón explícito. Y, sin embargo, Dios nunca se muestra tanto como Dios como cuando perdona. ¡Dios es amor! ¡Él es el donarse en persona! Él da la gracia del perdón. Pero el amor más fuerte es aquel amor que supera el obstáculo principal al amor, es decir, el pecado. La gracia más grande es el ser perdonados (die Begnadigung), y el don más precioso es el darse (die Vergabung), es el perdón. Si no hubiese pecadores, que tuvieran más necesidad del perdón que del pan cotidiano, no podríamos conocer la profundidad del Corazón divino. El Señor lo subraya de modo explícito: “Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse” (Lc. 15,7). ¿Cómo es posible - preguntémonos una vez más - que un sacramento, que evoca tan gran alegría en el Cielo, suscita tanta antipatía sobre la tierra? Esto se debe a nuestra soberbia, a la constante tendencia de nuestro corazón a atrincherarse, a satisfacerse a sí mismo, a aislarse, a cerrarse sobre sí. En realidad, ¿qué preferimos?: ¿ser pecadores, a los que Dios perdona, o aparentar estar sin pecado, viviendo en la ilusión de presumirnos justos, dejando de lado la manifestación del amor de Dios? ¿Basta realmente con estar satisfechos de nosotros mismos? ¿Pero qué somos sin Dios? Sólo la humildad de un niño, como la han vivido los santos, nos deja soportar con alegría la diferencia entre nuestra indignidad y la magnificencia de Dios.

(continua)



quinta-feira, 8 de julho de 2010

Encerramento do Ano Sacerdotal

La pérdida de la confesión



Donde el sacerdote ya no es confesor,

se convierte en un trabajador social religioso.



Autor: Card. Joachim Meisner, arzobispo de Colonia | Fuente: www.temas.cl



(Por considerar o tema muito actual e de grande importância, vou salientar algumas frases proferidas pelo sr Cardial Joachim Meisner, dado que o texto original é muito extenso, por altura do encerramento do Ano Sacerdotal.)


Ciertamente no trataré de brindar una nueva exposición sobre la teología de la penitencia y de la misión. Pero quisiera dejarme guiar por el Evangelio hacia la conversión, para luego ser enviados por el Espíritu Santo a llevar a los hombres la buena noticia de Cristo, dijo a los sacerdotes que peregrinaron a Roma con motivo del fin del Año Sacerdotal.


En este camino, quisiera ahora recorrer 15 puntos de reflexión.


1. Debemos convertirnos nuevamente en una “Iglesia en camino a los hombres”. Esto, sin embargo, no puede ocurrir por un mandato. A esto nos debe mover el Espíritu Santo.


Una de las pérdidas más trágicas que nuestra Iglesia ha sufrido en la segunda mitad del siglo XX es la pérdida del Espíritu Santo en el sacramento de la Reconciliación. Para nosotros, los sacerdotes, esto ha causado una tremenda pérdida de perfil interior. Allí donde el sacerdote ya no es confesor, se convierte en un trabajador social religioso. En el confesionario, el sacerdote puede echar una mirada al corazón de muchas personas y de esto le surgen impulsos, estímulos e inspiraciones para el propio seguimiento de Cristo.


2. A las puertas de Damasco, un pequeño hombre enfermo, san Pablo, es tirado al suelo y queda ciego. En la segunda Carta a los Corintios, él mismo nos habla de la impresión que sus adversarios tenían de su persona: era físicamente insignificante y de retórica débil (cfr. 2 Cor 10,10). A las ciudades del Asia Menor y de Europa, sin embargo, a través de este pequeño hombre enfermo, será anunciado, en los años venideros, el Evangelio. Las maravillas de Dios no ocurren nunca bajo los “reflectores” de la historia mundial. Estas se realizan siempre a un lado; precisamente, a las puertas de la ciudad como también en el secreto del confesionario. Forma parte de la estrategia de Dios: obtener, mediante pequeñas causas, efectos de grandes dimensiones. Pablo, derrotado a las puertas de Damasco, se convierte en el conquistador de las ciudades del Asia Menor y de Europa. Su misión es la de reunir a los llamados en la Iglesia, dentro de la “Ecclesia” de Dios. Aún si -vista desde fuera- es sólo una pequeña y oprimida minoría, es impulsada desde dentro, y Pablo la compara al cuerpo de Cristo, más aún, la identifica con el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Esta posibilidad de “recibir de las manos del Señor”, en nuestra experiencia humana, se llama “conversión”. La Iglesia es la “Ecclesia semper reformanda” y, en ella, tanto el sacerdote como el obispo son un “semper reformandus” que, como Pablo en Damasco, deben ser tirados a tierra desde el caballo siempre de nuevo para caer en los brazos de Dios misericordioso, que luego nos envía al mundo.

    (continua)


quarta-feira, 7 de julho de 2010


BOA NOVA PARA HOJE




Quarta-feira, 7 de Julho 2010

Evangelho segundo S. Mateus 10, 1-7

Chamando para junto de si os seus doze discípulos, Jesus deu-lhes poder para expulsarem espíritos maus e curarem toda a espécie de doenças e achaques. São estes os nomes dos doze apóstolos: primeiro, Simão, chamado Pedro, e seu irmão André; Tiago, e seu irmão João, filhos de Zebedeu; Filipe e Bartolomeu; Tomé e Mateus, o cobrador de impostos; Tiago, filho de Alfeu, e Tadeu; Simão, o Nacionalista e Judas Iscariotes, aquele que atraiçoou Jesus. Jesus enviou estes doze com as seguintes instruções: "Não se desviem para o caminho dos pagãos, nem entrem em qualquer cidade dos samaritanos. Vão antes ter com as ovelhas perdidas de Israel. Pelo caminho anunciem que o Reino dos céus está a chegar.



  • Se sou discípulo de Jesus, também estas ordens são para mim. Será que posso ajudar outros a libertarem-se dos seus "demónios" sem começar (primeiro) por vasculhar os meus?

  • Como poderei anunciar o Senhor a quem por mim vai passando na vida?

    Que desafio! Que programão!

(Enviado pelo Nuno - Macau)

terça-feira, 6 de julho de 2010

A VISITA DOS NOSSOS CATEQUISTAS




OS NOSSOS CATEQUISTAS VISITAM A TERCEIRA


Lendo o Livro dos Actos dos Apóstolos, a certa altura deparamo-nos com o diálogo entre Filipe e o eunuco quando este lia a Sagrada Escritura “Entendes o que estás lendo? ” “Como o poderia, disse o eunuco, se alguém não me explicar?”


E Jesus instituiu na sua Igreja, o Ministério da Evangelização para que todos os povos, sem distinção, conhecessem a mensagem que Jesus veio trazer aos homens.

Fala-se muito da Nova Evangelização como um dos grandes frutos do Concílio Vaticano II. Pois o Caminho Neocatecumenal é um destes frutos que na Ilha Terceira conta desde 2007 com algumas Comunidades, a pedido do seu Bispo.


Os nossos Catequistas estão entre nós, a visitar as Comunidades. Eles , tal como Paulo estão em viagem de missão porque é o Espírito Santo que lhes toca e os envia e lhes fala: “Não temas. Continua a falar e não te cales. Eu estou contigo...”.


Estão de volta para nos reunir “... reuniu os discípulos, fez-lhes as suas recomendações... exortou demoradamente os fieis e, depois, chegou à Grécia, onde esteve três meses.” Precisamos de uma exortação, de mais instrução, porque como disse Jesus, agora estamos no meio de lobos: e estes aparecem na nossa família que se insurge com imensas saídas de casa, os amigos riem trocistas, os padres falam mal e queixam-se que as suas Igrejas ficam ainda mais vazias, os seminaristas falam daquilo que ouvem falar e tem vergonha de testemunhar...

Agora, o demónio tem muito campo para actuar! Agora é a hora de estamos unidos no Amor para que digam de nós “ olhai, como eles se amam...”.


Somos ainda muito frágeis, muito pequenos, precisamos daquele alimento mole, dado em quantidades mínimas e assíduas, para o podermos digerir e crescermos. Este alimento é a Palavra de Deus e quem no-lo dá é a equipa de Catequistas. Crescer na Fé, através da tribulação levada com paciência, esperança e alegria.


Sei que o Senhor tem uma missão para cada um de nós. Neste Caminho quero continuar a ser guiada por aqueles que o Senhor suscitou para me levarem até ao Céu e um dia poder pensar no meu íntimo, como S. Paulo:


... basta-me poder concluir a minha carreira e cumprir a missão que recebi do Senhor Jesus, dando testemunho do Evangelho da graça de Deus”.




segunda-feira, 5 de julho de 2010

Kiko Arguello en Fátima


(Eu também lá estava)



Kiko Arguello en Fátima con los jóvenes del
Camino Neocatecumenal e las
Comunidades de Portugal




D. Paulo Reis Godinho

Sat, 15 May 2010 16:01:00



CAMINEO.INFO.- El encuentro de jovenes del Camino Neocatecumenal empezó con la presentación de los obispos presentes y que iban llegando, ya que venían de la despedida del Santo Padre en Oporto. Estaban, además del Patriarca de Lisboa que presidió, los obispos de muchas diócesis portuguesas – Aveiro, Beja, Coimbra, Portalegre, Auxiliar de Lisboa, Oporto, Évora, Algarve, Leiria-Fátima, Guarda, Azores – y el obispo de Cabinda – Angola.

La lluvia caía muy fuerte, pero
Kiko seguía lleno de ánimo las presentaciones, ahora de los países, empezando por los más lejanos: Venezuela, Brasil, Bielorrusia, Alemania, Francia, Suiza, Inglaterra, Irlanda, Italia, España y Portugal.

Los presbíteros presentes transportaron a la Virgen de Fátima en procesión hasta la presidencia en el recinto del Santuario de Fátima.

Antes de empezar
Kiko leyó una carta del Cardenal de Madrid, que le pedía para JMJ 2011 un CD con los cantos que Kiko había compuesto a la Virgen a lo largo de los años. Presentó con el coro el canto «Una gran señal» muy relacionado con el milagro del sol en Fátima y que sería el himno de esta jornada.

Después de esto leyó el inicio de la epístola a los Efesios y partiendo del texto anunció el Kerigma con fuerza. La lluvia caía con muchísima fuerza.

«Fuimos elegidos desde antes de los siglos para realizar las buenas obras que Dios de antemano, había predispuesto que en ellas anduviéramos» decía y seguía «estas obras son la nueva naturaleza, el amor al enemigo, el anuncio de la Buena Noticia a todo el mundo».

El
Padre Mario proclamó el evangelio y el obispo de Oporto hizo la homilía en español, en italiano y en portugués, hablando del amor de Dios que nos ha amado primero.

Carmen explicó el significado de la palabra Fátima y su importancia para la evangelización del mundo en el contexto del avance del Islamismo. Al final llamó las chicas a ofrecerse a Cristo, y a todos al matrimonio cristiano, a «santificarse» haciendo famílias cristianas.

Mario Pezzi llamó los chicos a donarse a Cristo como sus presbíteros, habló de la visita de Juan Pablo II en el 82 y, en un portugués todavía correctísimo – Mario fue el responsable por el Camino en Portugal hasta que Kiko lo llamó a su equipo – animó a todos a escuchar, y dijo que Cristo seguía hablando con fuerza a cada uno de nosotros.

Así 400 chicos se ofrecieron para el seminario y 350 chicas para los monasterios de clausura. Los obispos presentes y los presbíteros les impusieron las manos, después de que el obispo de Oporto – que ha abierto un
Seminario Redemptoris Mater – hubiera hecho sobre todos una bellísima oración.

Con el Padrenuestro, la paz y la bendición terminó este encuentro europeo de la juventud en torno al viaje del Santo Padre a Portugal.

Una Gran Señal


domingo, 4 de julho de 2010

HOJE É O DIA DO SENHOR!


MENSAGEIROS DA PAZ





ANO C
14º DOMINGO DO TEMPO COMUM
4 de Julho de 2010


Tema do 14º Domingo do Tempo Comum

Embora as leituras de hoje nos projectem em sentidos diversos, domina a temática do “envio”: na figura dos 72 discípulos do Evangelho, na figura do profeta anónimo que fala aos habitantes de Jerusalém do Deus que os ama, ou na figura do apóstolo Paulo que anuncia a glória da cruz, somos convidados a tomar consciência de que Deus nos envia a testemunhar o seu Reino.
É, sobretudo, no Evangelho que a temática do “envio” aparece mais desenvolvida. Os discípulos de Jesus são enviados ao mundo para continuar a obra libertadora que Jesus começou e para propor a Boa Nova do Reino aos homens de toda a terra, sem excepção; devem fazê-lo com urgência, com simplicidade e com amor. Na acção dos discípulos, torna-se realidade a vitória do Reino sobre tudo o que oprime e escraviza o homem.
Na primeira leitura, apresenta-se a palavra de um profeta anónimo, enviado a proclamar o amor de pai e de mãe que Deus tem pelo seu Povo. O profeta é sempre um enviado que, em nome de Deus, consola os homens, liberta-os do medo e acena-lhes com a esperança do mundo novo que está para chegar.
Na segunda leitura, o apóstolo Paulo deixa claro qual o caminho que o apóstolo deve percorrer: não o podem mover interesses de orgulho e de glória, mas apenas o testemunho da cruz – isto é, o testemunho desse Jesus, que amou radicalmente e fez da sua vida um dom a todos. Mesmo no sofrimento, o apóstolo tem de testemunhar, com a própria vida, o amor radical; é daí que nasce a vida nova do Homem Novo.


…...........


LEITURA I – Is 66,10-14c

Leitura do Livro de Isaías

Alegrai-vos com Jerusalém,
exultai com ela, todos vós que a amais.
Com ela enchei-vos de júbilo,
todos vós que participastes no seu luto.
Assim podereis beber e saciar-vos
com o leite das suas consolações,
podereis deliciar-vos no seio da sua magnificência.
Porque assim fala o Senhor:
«Farei correr para Jerusalém a paz como um rio
e a riqueza das nações como torrente transbordante.
Os seus meninos de peito serão levados ao colo
e acariciados sobre os joelhos.
Como a mãe que anima o seu filho,
também Eu vos confortarei:
em Jerusalém sereis consolados.
Quando o virdes, alegrar-se-á o vosso coração
e, como a verdura, retomarão vigor os vossos membros.
A mão do Senhor manifestar-se-á aos seus servos.

Palavra do Senhor


LEITURA II – Gal 6,14-18

Leitura da Epístola do apóstolo São Paulo aos Gálatas

Irmãos:
Longe de mim gloriar-me,
a não ser na cruz de Nosso Senhor Jesus Cristo,
pela qual o mundo está crucificado para mim
e eu para o mundo.
Pois nem a circuncisão nem a incircuncisão valem alguma coisa:
o que tem valor é a nova criatura.
Paz e misericórdia para quantos seguirem esta norma,
bem como para o Israel de Deus.
Doravante ninguém me importune,
porque eu trago no meu corpo os estigmas de Jesus.
Irmãos, a graça de Nosso Senhor Jesus Cristo
esteja com o vosso espírito. Amen.

Palavra do Senhor


EVANGELHO – Lc 10,1-12.17-20

Evangelho de Nosso Senhor Jesus Cristo segundo São Lucas

Naquele tempo,
designou o Senhor setenta e dois discípulos
e enviou-os dois a dois à sua frente,
a todas as cidades e lugares aonde Ele havia de ir.
E dizia-lhes:
«A seara é grande, mas os trabalhadores são poucos.
Pedi ao dono da seara
que mande trabalhadores para a sua seara.
Ide: Eu vos envio como cordeiros para o meio de lobos.
Não leveis bolsa nem alforge nem sandálias,
nem vos demoreis a saudar alguém pelo caminho.
Quando entrardes nalguma casa,
dizei primeiro: ‘Paz a esta casa’.
E se lá houver gente de paz,
a vossa paz repousará sobre eles:
senão, ficará convosco.
Ficai nessa casa, comei e bebei do que tiverem,
que o trabalhador merece o seu salário.
Não andeis de casa em casa.
Quando entrardes nalguma cidade e vos receberem,
comei do que vos servirem,
curai os enfermos que nela houver
e dizei-lhes: ‘Está perto de vós o reino de Deus’.
Mas quando entrardes nalguma cidade e não vos receberem,
saí à praça pública e dizei:
‘Até o pó da vossa cidade que se pegou aos nossos pés
sacudimos para vós.
No entanto, ficai sabendo:
Está perto o reino de Deus’.
Eu vos digo:
Haverá mais tolerância, naquele dia, para Sodoma
do que para essa cidade».
Os setenta e dois discípulos voltaram cheios de alegria, dizendo:
«Senhor, até os demónios nos obedeciam em teu nome».
Jesus respondeu-lhes:
«Eu via Satanás cair do céu como um relâmpago.
Dei-vos o poder de pisar serpentes e escorpiões
e dominar toda a força do inimigo;
nada poderá causar-vos dano.
Contudo, não vos alegreis porque os espíritos vos obedecem;
alegrai-vos antes
porque os vossos nomes estão escritos nos Céus».

Palavra da Salvação.


(Ag Ecclesia)



sábado, 3 de julho de 2010

COMO RECÉM-NASCIDOS!



Entendes o que estás lendo?











O Paulinho deixou cá hoje, um passarinho-bebé que encontrou na quinta, para eu cuidar, enquanto vai à Ilha de S. Jorge neste fim-de-semana. Veio numa gaiola, não que o bichinho precise pois está muito fraquinho e nem se mexe; disse-me do que comia e foi-se.


Penso que estou a participar na criação de um pássaro que esta Ilha quer ver erradicado ... mas isso é outra história.


Como é bebé a sua alimentação tem de ser adequada e assídua: comida pastosa, desfeita Por outro lado tem de ser alimentado muitas vezes ao dia, para crescer de uma forma progressiva e normal.


O que eu sei é que estes cuidados estão a dar resultado porque o passarinho já salta e quer sair da gaiola.


Isto é a lei da natureza. Acontece com todos, a nós também e de uma maneira especial Como somos feitos de corpo e espírito, precisamos de alimento duplo: para o corpo e outro, muito específico para o espírito.


A Bíblia diz “Dei-vos a beber leite, não alimento sólido, pois não o poderíeis suportar...”, 1Cor 3, 1-2a, ensinando-nos a que devemos “fazer-nos pequenos” para nos alimentarmos da Palavras de Deus, porque é aos pequenos e simples que o Senhor se revela. Como bebés, temos de nos deixar “alimentar”, ensinar , instruir pelos catequistas e presbíteros que o farão de uma forma simples, progressiva e persistente, tal como convém a “recém-nascidos” e o Conhecimento virá a cada um de nós, ao ritmo que o Senhor assim o entender. Esperar e confiar é inevitável!


Agora compreendes por que, se não te instruíres nunca conhecerás o Senhor e nunca O poderás amar?



Entendes o que estás lendo?

Como o poderia, se alguém não me explicar?”

Act 8, 30b- 31a”



Faz como eu: Já entrei nesta “escola”.




sexta-feira, 2 de julho de 2010

As “águas vivas”







Hoje, o dia amanheceu cheio de sol a convidar a um mergulho no mar. Fui à Prainha, que dista de minha casa, 5 minutos a pé.

Arrastei uma cadeira para junto da sombra de um guarda sol e comecei a fazer os preparativos para uma manhã de “bronze”...

Estranhei haver pouca gente na praia, mas ainda eram 9.30 h...

Apareceram algumas crianças, mas nada de se molharem... Fui ver o que se passava: estava a orla da praia e todo o imenso mar “qualhado” de “águas vivas”; de facto, são muito bonitas, transparentes e parecem autênticas bailarinas a rodopiar no imenso salão azul marinho. Belas, mas com um “senão”: o seu interior é venenoso e por vezes mortífero.


Quanta beleza exterior , quanta luminosidade! tal como acontece connosco que nos preocupamos em produzir uma imagem, uma fachada que nos imprima poder e prestígio; porém o que se vê no nosso interior é muita escuridão, que por vezes nos leva ao desespero e até à “morte”.


Esqueçamos as bonitas “águas vivas” do mar e sejamos humildes águas vivas no seio da nossa casa, da nossa comunidade cristã e do nosso mundo.






Que nunca deixemos que aconteça a solidão e o desespero à nossa volta!




quinta-feira, 1 de julho de 2010

Papa a sacerdotes: "Dedicai tempo à Confissão



Propõe um novo modelo de sacerdote, São José Cafasso



"CIDADE DO VATICANO, quarta-feira, 30 de junho de 2010 (ZENIT.org) - O Papa Bento XVI instou hoje os sacerdotes a recordarem "a importância de dedicar tempo ao sacramento da Reconciliação e à direcção espiritual".

Dirigindo-se aos peregrinos reunidos na Praça de São Pedro para a audiência geral, o Papa quis apresentar outro modelo para o Ano Sacerdotal que acaba de concluir: o italiano José Cafasso, formador de sacerdotes.

Quase contemporâneo ao Cura d'Ars, este santo já havia chamado a atenção de Pio XI, quem propôs ambos como figuras "providencialmente oportunas".

Cafasso, explicou o Papa, "não foi pároco, como o Cura d'Ars, mas sobretudo formador de párocos e de sacerdotes diocesanos, inclusive de sacerdotes santos, entre eles São João Bosco".

"Não fundou, como tantos outros sacerdotes do século XIX piemontês, institutos religiosos, porque sua ‘fundação' foi a ‘escola de vida e de santidade sacerdotal', que realizou, com seu exemplo e ensino, no Internato Eclesiástico de São Francisco de Assis, em Turim."

Cafasso, da sua cátedra de teologia moral, "educava para que fossem bons confessores e diretores espirituais, preocupados pelo verdadeiro bem espiritual da pessoa, incentivados por um grande equilíbrio em fazer sentir a misericórdia de Deus e, ao mesmo tempo, um agudo e vivo sentido do pecado".

"Três eram as principais virtudes do Cafasso professor, como recorda São João Bosco: calma, delicadeza e prudência", indicou o Papa.

O santo se entregava intensamente ao ministério da Confissão, "à qual ele mesmo dedicada muitas horas do dia; a ele se dirigiam bispos, sacerdotes, religiosos, leigos eminentes e pessoas simples: a todos sabia oferecer o tempo necessário".

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"Seu ensino nunca era abstracto, baseado somente nos livros utilizados nessa época, mas nascia da experiência viva da misericórdia de Deus e do profundo conhecimento da alma humana, adquirido no longo tempo transcorrido no confessionário e na direcção espiritual."

Outro elemento da sua vida foi "a atenção aos últimos, em particular aos presos, que em Turim do século XIX viviam em lugares inumanos".

...

O Pontífice concluiu recordando que este santo foi proclamado por Pio XII modelo aos sacerdotes comprometidos na confissão e na direcção espiritual.

...."


ZP10063011 - 30-06-2010
Permalink: http://www.zenit.org/article-25372?l=portuguese