quinta-feira, 5 de maio de 2011

¡Bienaventurados hermanos! Bienvenidos a la Iglesia. XXI Siglos de Moda



CAMINEO.INFO.- Bienaventurados hermanos, bien venidos a la Iglesia, desde la pobreza. Porque éramos ricos y teníamos el Paraíso, pero lo hemos perdido todo, y por un plato de lentejas.

Bienaventurados hermanos, porque poseíamos la verdad, y hemos terminado nadando en la mentira. Bienaventurados, porque todos los días hablábamos con Dios en el Paraíso, pero…. hemos perdido toda sabiduría. Estamos mediatizados por mentirosos, hipócritas, falsos, conspiradores, y ya no tenemos sabiduría… somos como ellos.


Bienaventurados hermanos, porque éramos los dueños de la creación… pero lo hemos perdido todo… y ahora todo nos domina. Nos domina elmiedo al hombre, al otro que no nos quiere. Nos domina el miedo a los animales, a los hijos o a tenerlos, al marido o la mujer para toda la vida, el miedo a quedarnos embrazada, el miedo al jefe que no nos quiere y nos explota, el miedo al que nos odia, el miedo a la muerte… ¿es qué acaso hemos comido del árbol del bien y del mal? - Gn. 3,11- ..... Sí.


Hemos comulgado con todo el mal, hemos comido de todo, y no nos hemos saciado. Nos hemos atiborrado, pero hemos perdido el paladar. Tragamos, nos embutimos, pero ni eso nos alimenta.


Por eso:….¡venid, comprar leche de balde! -Is. 55:1- ¿Por qué pagar por lo que no alimenta, y gastar en lo que no sacia? …..


Bienaventurados hermanos, porque somos ricos de nuevo, ricos de verdad. Nuestra fuente de riqueza no es el petróleo, inmensas toneladas de petróleo no nos hacen tan ricos. Ricos, porque estamos en la iglesia. Tenemos la perla preciosa, Jesucristo - Mt 13:46. No es una moneda de curso legal, es una moneda celeste, es la mayor perla del mundo, con una sola perla se puede comprar todo el mundo entero, y sigue sobrando.


Bienaventurados pecadores, ladrones, avaros, lascivos, adúlteros, porque hemos encontrado el remedio de nuestra cura. La solución de nuestra condena. La libertad de nuestra esclavitud. Parecía imposible liberarnos de tanta inmundicia, pero la Cruz nos ha liberado. Mirar a Dimas. Parecido a nosotros, toda su vida pendiente de si, y toda dedicada al mal. Pero para él, para ti y para mi Jesús ha dicho: "basta". "Se acabó el mal"….. ¡Hoy estarás conmigo en el Paraíso! – Lc. 23, 43 -



¡Jesús ha resucitado!


Ah, olvidaros de la moda de curso oficial. Dicen que lo que está de moda es aquello de lo que más abunda en el momento presente. Y se habla de la moda esta o aquella, bla, bla, bla. Pues pasmaros, porque es Dios lo que más abunda. Nada abunda más que Dios. Veintiún siglos de moda, y así hasta la eternidad y aún no ha pasado de moda. Abunda tanto, que el mundono lo puede contener. Que desborda al mundo y al ser que lo posee.


Fin de la era del hierro, del bronce, del fuego. Ahora, estamos en la era de la Salvación del hombre esclavo. Ha resucitado nuestro libertador. Nada hay que temer… oh quizá si: "El temor a pecar de nuevo, a encadenarse con otra esclavitud".


No hermanos, no es esta la época del preservativo como el mundo nos dice, como nos lo presentan los políticos, es la era en que hemos sido preservados para Dios. Por encima del sexo y de todo mal.


No es la época del Sida (síndrome de inmuno-deficiencia adquirida) es la época donde Dios ha Adquirido para nosotros La inmunidad de nuestra dependencia (deficiencia) al pecado.


No es la época de la homosexualidad, o la hetero, o la bisex…., es la época de la Trinidad, de la común unión, de la comunidad, de la Unión con El Espíritu Santo, por encima de intereses sexuales, por encima de atractivos externos y egoísmos de concupiscencia. Es la época de amar a Dios por encima de nosotros mismos, es la época de la comunión sin intercambios, ni trapicheos egoístas.


Si os fijáis bien, todo el lenguaje del mundo está trucado, manipulado, la falsa libertad se expresa con palabras que parecen de libertad pero son de esclavitud, parecidas a las verdaderas, para engañar y romper la moral, por eso, utilizo las mismas palabras pero con óptica cristiana, para contemplar otro horizonte que el que nos dibuja Satanás.


No es la época de la democracia, donde parece que se tiene presente a todos, pero que nos impone el poder del voto del que gobierna, su falsa verdad y la convierte en ley, como en las mejores dictaduras.


No es el tiempo del parlamento, donde parece que todos pueden hablar (parlar), pero que nadie escucha. ¿Para quién se habla? Si políticamente están sordos, solo atienden a su partido, y a los partidos interesadamente adheridos.


No es el tiempo de los partidos políticos, que como muy bien indican están divididos "partidos", sin unidad, cada uno por un lado, donde la unión es el trapicheo, el negociado de poder o la cesión comercial de intereses a modo de mercado, como lo pueden ser las leyes del aborto, (yo transijo en esto y tú me das tu voto).


Es la época de la Caridad
, de la nueva fraternidad, dondese hace presente la gratuidad en la humildad, sin el poder, sin negociaciones previas, sin contubernios interesados, sin imposiciones. Con generosidad. Así, por las buenas y punto.

El Señor nos ha reunido en una nueva asamblea
(La parroquia = Asamblea de extranjeros) mejor que el parlamento. Donde se escucha a Dios y la unidad surge brota del altar. Estábamos divididos como los huesos secos de Ezequiel, - Ez. 37, 2 - pero el Señor nos ha juntado y recompuesto y nos ha llenado de nervios y nos ha infundido su Espíritu.

No es la época del botellón, ese que da resaca y que obliga a beber para saciar la sed, que no se compensa nunca y que hay que ritualizar sábado a sábado, sin fin. Nuestro botellón no embriaga, es el Cáliz de Cristo que se derrama sobre nuestros labios, para concedernos, la libertad de podernos hacer hermanos a los que éramos enemigos. La libertad de poder ceder ante el que no queremos. La libertad de poder reconocer que estamos equivocados y que hemos de pedir perdón.


Nuestro vino, no es común, no es licor de hombres, es el licor nacido de la cepa del retoño de Jesé. De la aparente esterilidad del suelo de la Iglesia, de en medio del pedregal, ha nacido esta cepa, que parece seca, pegada al suelo, como quien no puede crecer, porque el suelo y la fertilidad no la dejan, pero que da granos llenos de mosto, dulce como ninguno. Los ha pisado nuestro Señor en el Lagar de su vida - Is. 63:3 -, y de su zumo bebemos y nos deleitamos con su dulzura. Y no nos brotan carcajadas estridentes y ebrias, si no que nos hace brotar la Paz que no teníamos, y la alegría que alarga los labios por la sonrisa. Nos hace brotar la armonía perdida. Nos hacer brotar el amor. No hay reyertas en la Iglesia, hay caridad, que es todo lo contrario.


Los que no la veis, compraros gafas, lentes nuevas, no empañadas, de vidrio puro. O quitaros las que lleváis rayadas, porque luce un nuevo sol, que no se apaga, que no tiene noche. Y su lámpara es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. - Ap. 21:23 -


¡Bienaventurados seréis, cuando os injurien por causa de mi nombre! -
Mt. 5,11-…. Como ahora sucede con los cristianos y la Iglesia, porque si eso hacen con el leño verde, con el seco ¿Qué se hará? - Lc. 23:31-

La Jamba de la Casa
Wed, 04 May 2011 07:02:00
(camineo.info)


quarta-feira, 4 de maio de 2011

A VISITA

A VISITA DE JESUS RESSUSCITADO.




Preciso de uma vaga
Boa tarde
Olá meu amigo, não tive outro jeito, peço desculpas antecipadas por te incomodar, mas é urgente.Tenho um amigo que veio de muito longe e precisa ficar em algum lugar. Sendo assim , indiquei sua casa . Ele vai te procurar. Te peço que o receba, trate-o bem e, se possível, o ame. O nome dele é....Jesus Cristo
Agora diga bem baixo: Pode entrar Senhor, eu preciso de Ti todos os dias da minha vida.
Mande para algumas pessoas e vai receber um milagre amanhã e saiba que Ele está sempre com você.Se acredita em Deus envia esta mensagem a 20 pessoas, se rejeitar lembre Jesus disse: "Se Me negas entre os homens, te negarei diante do Pai !” Dentro de 4 minutos te dirão uma notícia boa.


*******


Recebo repetidamente emails do género deste que vos transcrevo. Gosto de os receber, pela gravura, mas não da escrita que lhe vem associada que apenas li a 1ª vez.


Gosto porque é uma pausa que eu faço nesta máquina devoradora de tempo, propícia à alienação e porque nesse momento sou chamada a encontrar-me com o Senhor. Ter de facto esta “visita”, inesperadamente, por vezes é reconfortante, como neste momento é para mim!

Sou sempre muito sensível a estas gravuras porque me identifico com o “cliente” que está do lado de dentro da porta: é que o meu coração muitas vezes está bem fechado e os ouvidos não escutam o bater do Senhor que quer entrar para cear comigo.


Quando “O passo” aos meus amigos, é somente enquadrado neste meu sentir. Dou-lhe uma interpretação nova, a minha, à VISITA do Senhor ao meu pequeno écran, agradecendo e alegrando-me com ela.

Afinal, nada acontece por acaso.



UMA BOA TARDE, COM JESUS RESSUSCITADO!



Prece



Meu Senhor e meu Deus.
Tu que vês e sabes tudo sobre o meu ser,
sobre o meu coração;
Tu que permites que a tentação me atormente
e me desvie de Ti,
não deixes que caia na angústia e no desânimo.

Se eu tiver que passar por mais tribulação,
dá-me a esperança
dá-me a sabedoria do alto para saber aceitá-la.

Te suplico, Senhor,
Mas que se faça segundo a Tua vontade.


Glória ao Pai, glória ao Filho, glória ao Espírito Santo.



DESEJO-TE UM DIA ALEGRE!

CRISTO RESSUSCITOU, VERDADEIRAMENTE,
ALELUIA!




terça-feira, 3 de maio de 2011

S. Filipe e S. Tiago, apóstolos


"ESTES SÃO OS HOMENS SANTOS,

QUE O SENHOR ESCOLHEU COM VERDADEIRO AMOR."


São Tiago, o Menor, chamado assim pela estatura e pela idade, é parente do Senhor segundo a carne. Foi o líder da primeira comunidade de Jerusalém (Actos dos Apóstolos 12,17). Era sobrinho de S. José, portanto primo de Jesus e irmão de José, Simão e Judas (não o traidor), de Nazaré. Assim Mateus refere-se a ele: "Não é ele (Jesus) o filho do carpinteiro? Não se chama a mãe dele Maria e os seus irmãos Tiago, José, Simão e Judas?" (Mateus 13,55). No Concílio de Jerusalém, Tiago propôs que os gentios não fossem sobrecarregados com os rigores da Lei judaica (Actos dos Apóstolos 15,13-23). A sua proposta foi aceite. O próprio Paulo o denominou, juntamente com Céfas (Pedro) e João, "colunas da Igreja" (Gálatas2,9). Judeus e cristãos inclinavam-se diante dele pelo amor que tinha à lei e pela sua grande austeridade. Tiago foi o primeiro apóstolo a dar a vida pelo Reino de Deus. Foi martirizado no ano 62 depois de Cristo. A ele é atribuída uma das sete epístolas denominadas católicas. Outros santos do dia: Filipe (apóstolo)

(solenidades.blogs)

Liturgiada Palavra

1ª Leitura: 1Cor 15, 1-8

Sl 18 A (19 A)

Evangelho Jo 14, 6-14

Jesus respondeu-lhe: «Eu sou o Caminho, a Verdade e a Vida. Ninguém pode ir até ao Pai senão por mim.
Se ficastes a conhecer-me, conhecereis também o meu Pai. E já o conheceis, pois estais a vê-lo.»
Disse-lhe Filipe: «Senhor, mostra-nos o Pai, e isso nos basta!»
Jesus disse-lhe: «Há tanto tempo que estou convosco, e não me ficaste a conhecer, Filipe? Quem me vê, vê o Pai. Como é que me dizes, então, 'mostra-nos o Pai'?
Não crês que Eu estou no Pai e o Pai está em mim? As coisas que Eu vos digo não as manifesto por mim mesmo: é o Pai, que, estando em mim, realiza as suas obras.
Crede-me: Eu estou no Pai e o Pai está em mim; crede, ao menos, por causa dessas mesmas obras.
Em verdade, em verdade vos digo: quem crê em mim também fará as obras que Eu realizo; e fará obras maiores do que estas, porque Eu vou para o Pai,
e o que pedirdes em meu nome Eu o farei, de modo que, no Filho, se manifeste a glória do Pai.
Se me pedirdes alguma coisa em meu nome, Eu o farei.»

Palavra da Salvação.


PAI DO CÉU, EM NOME DE JESUS VOS PEÇO,

ALEGRIA NA TRIBULAÇÃO.





segunda-feira, 2 de maio de 2011

O meu Pico trago-o comigo

A ilha de onde parti não é a ilha aonde regresso.

Foi soterrada com os olhos do meu avô António...





Abandonei a ilha
e hoje a ilha sou eu
Li algures que «nós somos o lugar que nos faz falta» e sorri em sinal de concordância.

Tinha 18 anos e o meu olhar de menina abandonava a ilha rumo ao futuro. Nunca esqueci aquela travessia do canal: as mãos grandes e incultas do meu pai nas minhas e os meus olhos pequenos e turvos, cheios de mar, postos na proa.

Naquele dia trouxe comigo o Castelete, a Poça do Pano, o Caneiro, o Lajido, os Mistérios e os Cabeços e aquele Pico gigante que eu ousei desafiar.

Naquele dia, juntamente com a linguiça, os inhames e o queijo fresco — feito com o leite da Estrela pelas mãos bondosas da minha mãe —, trouxe o grito das cagarras e o perfume doce da roca-de-velha, o «Haja Saúde, minha jóia!» do Faria, a Folia do Espírito Santo, o cheiro do cachimbo do Sr. Ferreira já coalhado nos livros da biblioteca, a Chamarrita, os foguetes de S. Pedro, o rufar da caixa do José Faniquito e a paciência do Mestre Viveza, que me ensinou o dó ré mi.

Digo que não poderia ter nascido noutra nesga de terra. No entanto, os meus olhos de menina mudaram e o meu Pico também. A Judite Jorge, minha conterrânea, escreveu que «ninguém é tão estrangeiro em lugar algum como quem volta ao lugar da infância depois de anos de ausência». E assim é. Os lugares não ficam intactos à nossa espera.

Já não gosto de voltar com demasiada frequência. Gosto de dar tempo para que a saudade cresça — abúlica primeiro, indómita e fera depois. Mas regresso sempre. Faço o caminho em contramão em busca do que fui. É seguro este meu eterno retorno. Mas insisto: A ilha de onde parti não é a ilha aonde regresso. Foi soterrada com os olhos do meu avô António — azuis de tanto amor que me tinham.

A ilha do regresso é saudade feita basalto e os sulcos no rosto da minha mãe, trilhos de lava, são memórias coaguladas.

O meu Pico trago-o comigo. Sempre. Em mim habitam os fantasmas das baleias arpoadas. Do meu corpo nascem calhetas e fajãs e rebentam criptomérias. Hoje, a ilha sou eu.


Gina Ávila Macedo
Coordenadora editorial
Natural da ilha do Pico, residente no Porto, Portugal



(Texto lindo, escrito com muita sensibilidade, Gina, onde eu me revejo plenamente. Que orgulho em ser tua prima.)



O sofrimento faz crescer. Bendito seja o Senhor!




Nesta Ilha bendita, a manhã está amena e o sol descoberto. Tudo se proporciona para ser mais um dia que o Senhor nos deu “porque ele é bom, porque é eterna a sua misericórdia.”


Mas a minha alma está triste e os medos antigos regressaram para me confundir. Ainda ontem eu rejubilava com a beatificação do Papa João Paulo II, hoje sofro muito e preciso das vossas orações para ter força e crer que TUDO o que o Senhor me dá, é bom para a minha salvação, especialmente este e outros sofrimentos.


É que, irmãos, eu tenho medo de sofrer, e eis a razão de todo este alarido... Agora estou a caminhar sobre pedras, mas ontem usufrui de agradável relva verde ... Sei que mais adiante vou ter um riacho de água fresca para banhar os meus pés.


Mas são nestes momentos de debilidade que a tentação nos aborda, por isso o meu SOS para vocês. O Senhor não me abandona; está a dar-me discernimento para eu “ver” o que está a acontecer comigo e poder entrar em intimidade com Ele agradecendo-lhe toda a história da Salvação que está a fazer comigo.


Não fazem ideia de como esta partilha me está a consolar por que ela passa pelo meu coração e cura-o.

Desculpem importunar-vos com a minha verdade!


O sofrimento faz crescer, porque está na origem da humildade e da obediência, coisas de que estou muito carecida. O Senhor lá sabe do que preciso.

Bendito seja o Senhor!


TEM UM ALEGRE DIA.



domingo, 1 de maio de 2011

A Relíquia de João Paulo II

... é uma amostra do seu sangue.




(camineo.info)


Homilía de Benedicto XVI en la misa de beatificación de Juan Pablo II



Queridos hermanos y hermanas.

Hace seis años nos encontrábamos en esta Plaza para celebrar los funerales del Papa Juan Pablo II. El dolor por su pérdida era profundo, pero más grande todavía era el sentido de una inmensa gracia que envolvía a Roma y al mundo entero, gracia que era fruto de toda la vida de mi amado Predecesor y, especialmente, de su testimonio en el sufrimiento. Ya en aquel día percibíamos el perfume de su santidad, y el Pueblo de Dios manifestó de muchas maneras su veneración hacia él. Por eso, he querido que, respetando debidamente la normativa de la Iglesia, la causa de su beatificación procediera con razonable rapidez. Y he aquí que el día esperado ha llegado; ha llegado pronto, porque así lo ha querido el Señor: Juan Pablo II es beato.

Deseo dirigir un cordial saludo a todos los que, en número tan grande, desde todo el mundo, habéis venido a Roma, para esta feliz circunstancia, a los señores cardenales, a los patriarcas de las Iglesias católicas orientales, hermanos en el episcopado y el sacerdocio, delegaciones oficiales, embajadores y autoridades, personas consagradas y fieles laicos, y lo extiendo a todos los que se unen a nosotros a través de la radio y la televisión.

Éste es el segundo domingo de Pascua, que el beato Juan Pablo II dedicó a la Divina Misericordia. Por eso se eligió este día para la celebración de hoy, porque mi Predecesor, gracias a un designio providencial, entregó el espíritu a Dios precisamente en la tarde de la vigilia de esta fiesta. Además, hoy es el primer día del mes de mayo, el mes de María; y es también la memoria de san José obrero. Estos elementos contribuyen a enriquecer nuestra oración, nos ayudan a nosotros que todavía peregrinamos en el tiempo y el espacio. En cambio, qué diferente es la fiesta en el Cielo entre los ángeles y santos. Y, sin embargo, hay un solo Dios, y un Cristo Señor que, como un puente une la tierra y el cielo, y nosotros nos sentimos en este momento más cerca que nunca, como participando de la Liturgia celestial.

«Dichosos los que crean sin haber visto» (Jn 20, 29). En el evangelio de hoy, Jesús pronuncia esta bienaventuranza: la bienaventuranza de la fe. Nos concierne de un modo particular, porque estamos reunidos precisamente para celebrar una beatificación, y más aún porque hoy un Papa ha sido proclamado Beato, un Sucesor de Pedro, llamado a confirmar en la fe a los hermanos. Juan Pablo II es beato por su fe, fuerte y generosa, apostólica. E inmediatamente recordamos otra bienaventuranza: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo» (Mt 16, 17). ¿Qué es lo que el Padre celestial reveló a Simón? Que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Por esta fe Simón se convierte en «Pedro», la roca sobre la que Jesús edifica su Iglesia. La bienaventuranza eterna de Juan Pablo II, que la Iglesia tiene el gozo de proclamar hoy, está incluida en estas palabras de Cristo: «Dichoso, tú, Simón» y «Dichosos los que crean sin haber visto». Ésta es la bienaventuranza de la fe, que también Juan Pablo II recibió de Dios Padre, como un don para la edificación de la Iglesia de Cristo.

Pero nuestro pensamiento se dirige a otra bienaventuranza, que en el evangelio precede a todas las demás. Es la de la Virgen María, la Madre del Redentor. A ella, que acababa de concebir a Jesús en su seno, santa Isabel le dice: «Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá» (Lc 1, 45). La bienaventuranza de la fe tiene su modelo en María, y todos nos alegramos de que la beatificación de Juan Pablo II tenga lugar en el primer día del mes mariano, bajo la mirada maternal de Aquella que, con su fe, sostuvo la fe de los Apóstoles, y sostiene continuamente la fe de sus sucesores, especialmente de los que han sido llamados a ocupar la cátedra de Pedro. María no aparece en las narraciones de la resurrección de Cristo, pero su presencia está como oculta en todas partes: ella es la Madre a la que Jesús confió cada uno de los discípulos y toda la comunidad. De modo particular, notamos que la presencia efectiva y materna de María ha sido registrada por san Juan y san Lucas en los contextos que preceden a los del evangelio de hoy y de la primera lectura: en la narración de la muerte de Jesús, donde María aparece al pie de la cruz (cf. Jn 19, 25); y al comienzo de los Hechos de los Apóstoles, que la presentan en medio de los discípulos reunidos en oración en el cenáculo (cf. Hch. 1, 14).

También la segunda lectura de hoy nos habla de la fe, y es precisamente san Pedro quien escribe, lleno de entusiasmo espiritual, indicando a los nuevos bautizados las razones de su esperanza y su alegría. Me complace observar que en este pasaje, al comienzo de su Primera carta, Pedro no se expresa en un modo exhortativo, sino indicativo; escribe, en efecto: «Por ello os alegráis», y añade: «No habéis visto a Jesucristo, y lo amáis; no lo veis, y creéis en él; y os alegráis con un gozo inefable y transfigurado, alcanzando así la meta de vuestra fe: vuestra propia salvación» (1 P 1, 6.8-9). Todo está en indicativo porque hay una nueva realidad, generada por la resurrección de Cristo, una realidad accesible a la fe. «Es el Señor quien lo ha hecho -dice el Salmo (118, 23)- ha sido un milagro patente», patente a los ojos de la fe.

Queridos hermanos y hermanas, hoy resplandece ante nuestros ojos, bajo la plena luz espiritual de Cristo resucitado, la figura amada y venerada de Juan Pablo II. Hoy, su nombre se añade a la multitud de santos y beatos que él proclamó durante sus casi 27 años de pontificado, recordando con fuerza la vocación universal a la medida alta de la vida cristiana, a la santidad, como afirma la Constitución conciliar sobre la Iglesia Lumen gentium. Todos los miembros del Pueblo de Dios -Obispos, sacerdotes, diáconos, fieles laicos, religiosos, religiosas- estamos en camino hacia la patria celestial, donde nos ha precedido la Virgen María, asociada de modo singular y perfecto al misterio de Cristo y de la Iglesia. Karol Wojtyła, primero como Obispo Auxiliar y después como Arzobispo de Cracovia, participó en el Concilio Vaticano II y sabía que dedicar a María el último capítulo del Documento sobre la Iglesia significaba poner a la Madre del Redentor como imagen y modelo de santidad para todos los cristianos y para la Iglesia entera. Esta visión teológica es la que el beato Juan Pablo II descubrió de joven y que después conservó y profundizó durante toda su vida. Una visión que se resume en el icono bíblico de Cristo en la cruz, y a sus pies María, su madre. Un icono que se encuentra en el evangelio de Juan (19, 25-27) y que quedó sintetizado en el escudo episcopal y posteriormente papal de Karol Wojtyła: una cruz de oro, una «eme» abajo, a la derecha, y el lema: «Totus tuus», que corresponde a la célebre expresión de san Luis María Grignion de Monfort, en la que Karol Wojtyła encontró un principio fundamental para su vida: «Totus tuus ego sum et omnia mea tua sunt. Accipio Te in mea omnia. Praebe mihi cor tuum, Maria -Soy todo tuyo y todo cuanto tengo es tuyo. Tú eres mi todo, oh María; préstame tu corazón». (Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen, n. 266).

El nuevo Beato escribió en su testamento: «Cuando, en el día 16 de octubre de 1978, el cónclave de los cardenales escogió a Juan Pablo II, el primado de Polonia, cardenal Stefan Wyszyński, me dijo: “La tarea del nuevo Papa consistirá en introducir a la Iglesia en el tercer milenio”». Y añadía: «Deseo expresar una vez más gratitud al Espíritu Santo por el gran don del Concilio Vaticano II, con respecto al cual, junto con la Iglesia entera, y en especial con todo el Episcopado, me siento en deuda. Estoy convencido de que durante mucho tiempo aún las nuevas generaciones podrán recurrir a las riquezas que este Concilio del siglo XX nos ha regalado. Como obispo que participó en el acontecimiento conciliar desde el primer día hasta el último, deseo confiar este gran patrimonio a todos los que están y estarán llamados a aplicarlo. Por mi parte, doy las gracias al eterno Pastor, que me ha permitido estar al servicio de esta grandísima causa a lo largo de todos los años de mi pontificado». ¿Y cuál es esta «causa»? Es la misma que Juan Pablo II anunció en su primera Misa solemne en la Plaza de San Pedro, con las memorables palabras: «¡No temáis! !Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!». Aquello que el Papa recién elegido pedía a todos, él mismo lo llevó a cabo en primera persona: abrió a Cristo la sociedad, la cultura, los sistemas políticos y económicos, invirtiendo con la fuerza de un gigante, fuerza que le venía de Dios, una tendencia que podía parecer irreversible. Con su testimonio de fe, de amor y de valor apostólico, acompañado de una gran humanidad, este hijo ejemplar de la Nación polaca ayudó a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de llamarse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio. En una palabra: ayudó a no tener miedo de la verdad, porque la verdad es garantía de libertad. Más en síntesis todavía: nos devolvió la fuerza de creer en Cristo, porque Cristo es Redemptor hominis, Redentor del hombre: el tema de su primera Encíclica e hilo conductor de todas las demás.

Karol Wojtyła subió al Solio de Pedro llevando consigo la profunda reflexión sobre la confrontación entre el marxismo y el cristianismo, centrada en el hombre. Su mensaje fue éste: el hombre es el camino de la Iglesia, y Cristo es el camino del hombre. Con este mensaje, que es la gran herencia del Concilio Vaticano II y de su «timonel», el Siervo de Dios el Papa Pablo VI, Juan Pablo II condujo al Pueblo de Dios a atravesar el umbral del Tercer Milenio, que gracias precisamente a Cristo él pudo llamar «umbral de la esperanza». Sí, él, a través del largo camino de preparación para el Gran Jubileo, dio al Cristianismo una renovada orientación hacia el futuro, el futuro de Dios, trascendente respecto a la historia, pero que incide también en la historia. Aquella carga de esperanza que en cierta manera se le dio al marxismo y a la ideología del progreso, él la reivindicó legítimamente para el Cristianismo, restituyéndole la fisonomía auténtica de la esperanza, de vivir en la historia con un espíritu de «adviento», con una existencia personal y comunitaria orientada a Cristo, plenitud del hombre y cumplimiento de su anhelo de justicia y de paz.

Quisiera finalmente dar gracias también a Dios por la experiencia personal que me concedió, de colaborar durante mucho tiempo con el beato Papa Juan Pablo II. Ya antes había tenido ocasión de conocerlo y de estimarlo, pero desde 1982, cuando me llamó a Roma como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, durante 23 años pude estar cerca de él y venerar cada vez más su persona. Su profundidad espiritual y la riqueza de sus intuiciones sostenían mi servicio. El ejemplo de su oración siempre me ha impresionado y edificado: él se sumergía en el encuentro con Dios, aun en medio de las múltiples ocupaciones de su ministerio. Y después, su testimonio en el sufrimiento: el Señor lo fue despojando lentamente de todo, sin embargo él permanecía siempre como una «roca», como Cristo quería. Su profunda humildad, arraigada en la íntima unión con Cristo, le permitió seguir guiando a la Iglesia y dar al mundo un mensaje aún más elocuente, precisamente cuando sus fuerzas físicas iban disminuyendo. Así, él realizó de modo extraordinario la vocación de cada sacerdote y obispo: ser uno con aquel Jesús al que cotidianamente recibe y ofrece en la Eucaristía.

¡Dichoso tú, amado Papa Juan Pablo, porque has creído! Te rogamos que continúes sosteniendo desde el Cielo la fe del Pueblo de Dios. Amén.


(caminayven)


O PAPA JOÃO PAULO II É BEATO.

DOMINGO DA MISERICÓRDIA

O PAPA JOÃO PAULO II FOI HOJE BEATIFICADO




"NÃO TENHAIS MEDO DE ABRIR O VOSSO CORAÇÃO DA DEUS!"

Hoje é o dia do Senhor

II DOMINGO DE PÁSCOA




A Comunidade


A Liturgia desse domingo, vivendo ainda a alegria pascal,

apresenta a NOVA COMUNIDADE (a Igreja),

que nasce da Cruz e Ressurreição

com a missão de revelar aos homens

a Vida Nova que brota da Ressurreição.


As leituras ilustram essa realidade...


A 1a Leitura descreve a Comunidade cristã de Jerusalém (At 2,42-47)


- É uma "Comunidade de irmãos", perseverantes:

- no Ensino dos Apóstolos: CATEQUESE

- na Partilha dos Bens: CARIDADE.

- nas Celebrações: LITURGIA: - Orações no Templo e

- Eucaristia nas casas: "fração do pão".


- Uma Comunidade que dá testemunho,

provocando admiração e simpatia do povo e atraindo novos membros.


* Essa comunidade ideal, descrita por São Lucas, quer recordar

o essencial daquilo que toda comunidade deve ser:

um Modelo à Igreja de Jerusalém e às igrejas de todas as épocas:

Uma Comunidade de irmãos, reunida ao redor de Cristo, animada pelo Espírito, que tem a missão de testemunhar na história a Salvação.

- Em nossa comunidade, estão presentes hoje esses elementos?


A 2a Leitura lembra que pelo Batismo nos identificamos com Cristo.

Essa identificação com ele nos coloca em obediência ao Pai e

na entrega aos nossos irmãos. É o caminho que conduz à Ressurreição. (1Pd 1,3-9)


Salmo: "Porque eterna é a sua MISERICÓRDIA..." (Domingo da Misericórdia...)


O Evangelho nos apresenta a Comunidade dos Apóstolos.

Jesus vivo e ressuscitado é o CENTRO da Comunidade cristã.

Ao redor dele, a Comunidade se estrutura e se anima

a vencer o "medo" e a hostilidade do mundo. (Jo 20,19-31)


Os APÓSTOLOS estão trancados... apavorados... sem paz...


CRISTO: rompe as barreiras e aparece no 1º dia da semana...

- Oferece: - A PAZ... o PERDÃO ... torna-os Mensageiros do perdão...

- O ESPÍRITO SANTO: "Sopra": lembra o sopro criador de Deus...

- Envia em missão: "Como o Pai me enviou, assim também eu vos envio..."

- Exige: FÉ: - Para Tomé que quer ver para crer:

"Não sejas incrédulo, mas fiel... Felizes os que crêem sem terem visto..."


+ Portas Trancadas:

Cristo abre as portas daquela Comunidade... e os envia ao Mundo...

A presença de Jesus ressuscitado é fonte de coragem e de paz...

E o Espírito Santo dará a força para cumprir sua missão.


+ A PAZ: Jesus oferece três vezes a Paz: "Shallon" (= Paz total).

- Dá a Paz aos apóstolos e depois os envia como mensageiros da paz.

- Essa Paz, muitas vezes, só é possível pelo caminho do PERDÃO...


+ Por isso, Cristo oferece o Sacramento do Perdão: CONFISSÃO:

"Aqueles a quem perdoardes os pecados..."

* Pecadores, uma vez perdoados, são enviados a perdoar em nome de Deus.

Você já fez a sua confissão Pascal nesse ano?


+ Tomé: afastado da Comunidade, quer provas, segurança: "Ver para crer..."


- Jesus: comprova sua "Divina Misericórdia", cujo dia hoje celebramos:

aceita o desafio e vai ao encontro do apóstolo incrédulo...

- Tomé, voltando à Comunidade, encontra o Cristo Ressuscitado e

faz sua profissão de fé: "Meu Senhor e meu Deus".


* É na COMUNIDADE que encontramos as provas que Jesus está vivo.

Quem não participa da Comunidade não ouve a saudação de Paz,

não prova a alegria da Páscoa do Senhor,

nem recebe o dom do Espírito Santo.

Quem não se encontra com a Comunidade

não se encontra também com o Cristo Ressuscitado.


- A Tomé e a todos nós, Cristo continua repetindo:

"Felizes os que acreditam mesmo sem terem visto..."


+ Tudo acontece no 1º Dia da Semana: É uma alusão ao DOMINGO,

dia em que a Comunidade é convocada a celebrar a Eucaristia:

é no encontro com o amor fraterno, com o perdão dos irmãos,

com a Palavra proclamada, com o Pão de Jesus partilhado,

que se descobre Jesus Ressuscitado.


- Cada Domingo deve ser uma pequena Páscoa...

em que renovamos o nosso Batismo, a caminho da vida Plena...


* O "Nosso Domingo" é de fato "O Dia do Senhor?"


A Liturgia nos questiona:

- A nossa Comunidade é o local do nosso encontro com o Ressuscitado?

- Na Comunidade, somos unidos e perseverantes

no estudo da Palavra de Deus, na partilha dos bens e nas celebrações?

- Vivemos a alegria, a fraternidade, o perdão, a paz,

que o Cristo ressuscitado veio trazer,

ou ainda trancados vivemos o clima de medo?


- Podemos, com sinceridade, dizer, que Jesus é nosso "Deus e Senhor"?


Pe. Antônio Geraldo Dalla Costa - 01.05.2011



sábado, 30 de abril de 2011

João Paulo II envia-nos HOJE, em missão!


«Ide pelo mundo inteiro, proclamai o Evangelho a toda a criatura»


Comentário ao Evangelho do dia - Marcos 16,9-15 - feito por : João Paulo II




Duc in altum! Sigamos em frente, com esperança! Diante da Igreja abre-se um novo milénio como um vasto oceano onde aventurar-se com a ajuda de Cristo. O Filho de Deus, que encarnou há dois mil anos por amor do homem, continua também hoje em acção: devemos possuir um olhar perspicaz para a contemplar, e sobretudo um coração grande para nos tornarmos instrumentos dela. Porventura não foi para tomar renovado contacto com esta fonte viva da nossa esperança que celebrámos o ano jubilar? Agora Cristo, por nós contemplado e amado, convida uma vez mais a pormo-nos a caminho:
«Ide, pois, ensinai todas as nações, baptizando-as em nome do Pai, do Filho e do Espírito Santo» (Mt 28, 19). O mandato missionário introduz-nos no terceiro milénio, convidando-nos a ter o mesmo entusiasmo dos cristãos da primeira hora; podemos contar com a força do mesmo Espírito que foi derramado no Pentecostes e nos impele hoje a partir de novo sustentados pela esperança que «não nos deixa confundidos» (Rom 5, 5).


Ao princípio deste novo século, o nosso passo tem de fazer-se mais lesto para percorrer as estradas do mundo. As sendas, por onde caminha cada um de nós e cada uma das nossas Igrejas são muitas, mas não há distância entre aqueles que estão intimamente ligados pela única comunhão, a comunhão que cada dia é alimentada à mesa do Pão eucarístico e da Palavra de vida. Cada domingo,
Cristo ressuscitado marca encontro connosco no Cenáculo onde, na tarde do «primeiro dia depois do sábado» (Jo 20,19), apareceu aos Seus «soprando» sobre eles o dom vivificante do Espírito e iniciando-os na grande aventura da evangelização.


- Carta apostólica «Novo millennio ineunte», § 58 ( trad. © Libreria Editrice Vaticana)


(Ev Quotidiano)


La beatificación de JP II on line




"Una maratón televisiva sobre la vida del Siervo de Dios Juan Pablo II acompañará a los peregrinos que visiten Roma y a todos los italianos en la víspera de la beatificación del Siervo de Dios.

La Radiotelevisión Italiana RAI emitirá en los canales Rai Storia y Rai 150 “Una maratona per Wojtyla” (Una maratón por Wohtyla) que durante 12 horas profundizará sobre los 26 años del pontificado de Juan Pablo II con filmaciones exclusivas sobre la vida del futuro beato.

La programación también podrá seguirse vía internet desde el sitio web www.rai.tv.

Según informa TvZap, la emisión comenzará a las 23:00 horas locales del 30 de abril y terminará a las 10:00 horas del 1 de mayo, para que los peregrinos que tengan acceso tanto a televisión como internet puedan estar en sintonía con la beatificación del Siervo de Dios.

El 30 de abril Rai Due transmitirá la vigilia de oración en el Circo Máximo de Roma en conexión con los santuarios de Fátima, Guadalupe, Tanzania, Líbano y Polonia.

Además, la televisión italiana emitirá del 25 al 29 de abril a partir de la 23:00 horas locales, el programa especial “Dixit” que introducirá de igual modo a la historia de la vida del Pontífice y contará con los comentarios de conocidos historiadores y vaticanistas.

A tres días de la ceremonia en la que será declarado beato, el recuerdo del Papa Juan Pablo IIinvade las calles de Roma, donde hoy su rostro se luce más que nunca.

Calles, casas, buses, automóviles y negocios sin distinción exhiben en estos días diversos afiches, fotos y pancartas con la imagen y frases famosas del futuro beato que fue el vecino más querido de esta ciudad durante sus más de 27 años de Pontificado.

Al mismo tiempo, cientos de peregrinos hacen fila en la tumba de Juan Pablo II antes de que este viernes sus restos sean exhumados y trasladados a la cripta de la Basílica de San Pedro.

Además, las librerías de toda la ciudad han reemplazado en sus escaparates los libros de moda por los más diversos títulos de obras dedicadas al Papa Peregrino. Los comerciantes de la famosa Plaza Navona aseguran que las ventas de estos textos ya han aumentado en 15 por ciento.

Camisetas, rosarios, folletos, postales y pequeñas estatuas de Juan Pablo II en diversos estilos son los artículos romanos más vendidos en estos días. Otro éxito de ventas son los calendarios con imágenes del difunto Pontífice para los años 2012 y 2013."


Hoy en Idyanunciad.com

Posted: 29 Apr 2011 04:53 AM PDT



A BEATIFICAÇÃO DO PAPA JOÃO PAULO II




Sobre a beatificação do Papa João Paulo II, acabo de ler na net, que muita gente, em toda a parte do mundo se está a preparar para “viver” em união com o Vaticano o dia da Beatificação que ocorrerá amanhã. Mas essa mesma notícia vincula que outros, duvidam da santidade do Papa.

E assim se vai gastando o tempo …

Encontrei-me com o Santo Padre em Março de 2000, no Monte das Bem-Aventuranças, depois em Setembro no Vaticano do mesmo ano e na Rua da Sé de Angra numas das vezes que o Papa veio a Portugal.


Eu lembro que naquele fim de tarde e noite, eu estava de cama, doente com muita dor - daquelas que só passam com grandes doses de medicação. Tinha a TV no quarto e seguia a par e passo os últimos momentos de vida do Papa. Sabia, que ele queria estar “lúcido”, sem fármacos que o privasse de vivê-los unido a Jesus vítima, junto à Cruz. Tocou-me profundamente aquele exemplo do Pai espiritual e fui impelida a acompanhá-lo espiritualmente. De facto eu sentia que estava com ele e ele comigo!


É a primeira vez que revelo este episódio, só para dizer que o que interessa é o que vai dentro de nós, no coração; é a mudança de atitudes, de comportamentos ..., é não ficar igual a ontem, é todos os dias “morrer” um pouco para aquilo que nos destrói. João Paulo II, beatificado ou não, viverá sempre com aqueles que o escutaram e seguiram. O resto, não conta.


Quantos Santos anónimos! Cada um procure bem e encontrará na sua família biológica uma multidão deles.



DESEJO-TE UM BOM DIA



sexta-feira, 29 de abril de 2011

Continuar nas nossas rotinas?




Continuamos a falar do Senhor Ressuscitado! Continuamos entusiasmados e com muita alegria a redescobrir todos os dias o Senhor: a vê-Lo, a falar e a estar com Ele. A Liturgia da Cinquentena Pascal é linda e poderosa, porque nos impele a crer em “ bem-aventurados os que acreditam sem ver”.

Hoje, Jesus apareceu novamente; agora, junto do lago de Tiberíades... É que os Apóstolos pensavam que, após a Ressurreição, tudo continuaria na mesma: a rotina da faina da pesca, a família, etc. Mas Jesus nas suas aparições vem precisamente ensinar que não é assim. Jesus Ressuscitou , não para ficar tudo na mesma, mas para ser tudo diferente. No Evangelho de hoje – Jo 21, 1-14 -, Jesus aguarda os Apóstolos na orla do Lago de Tiberíades e quando eles chegam da faina da pesca - sem terem pescado nada -, já o Senhor na praia, lhes preparava uma refeição de peixe nas brasas! O Senhor é assim: acolhe, ensina, provê o necessário, protege... tudo o faz com muito carinho e amor.

Os Apóstolos sem o entenderem, foram preparados para serem “pescadores de homens” e , depois da Ressurreição foram impelidos pelo Espírito Santo para irem por todo o mundo anunciar a Boa Notícia – Act 4, 1-12.

E nós, que estivemos na Vigília com o Senhor? vamos ficar na mesma? Não concerteza!!! Vamos suplicar ao Senhor que nos livre das tentações do demónio, que nos abra o coração à Sua VOZ e nos dê a coragem de confessar a toda a gente: CRISTO MORREU E RESSUSCITOU POR TI E POR MIM! VERDADEIRAMENTE RESSUSCITOU! ALELUIA


Seria muito bom que lêssemos os Actos dos Apóstolos e seguíssemos a vida dos primeiros cristãos, para que o seu exemplo nos renove e seja Luz para as nossas comunidades.